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viernes, 25 de octubre de 2019
Inicial, de Gerardo Molina
A Rubén Darío
Prosas Profanas aureoló mi frente
Con rubíes tornátiles de oro
Y ungió su agua –manantial sonoro-
Mi espíritu de luz adolescente.
Y, no es extraño, entonces, el torrente
De mi verso brotó junto al canoro
Arroyo, en cuyo vegetal tesoro
Mi paso vaga aventuradamente.
Y, tampoco es extraño, la poesía
Debió dárseme así, un claro día
De manos del liróforo Rubén.
Y a la Eva eternal, única y sola,
Que me diera su libro, al fin, tornola
Azul princesa de mi canto. Amén.
Gerardo Molina
(Foto cedida por el autor)
domingo, 22 de septiembre de 2019
Versos de Susana Cattaneo
A través del muro
pasa el barco de la nostalgia.
Sella una era detrás del cielo.
Una marca indescifrable
queda en la pared.
Brillos de crisálidas
anuncian
el nacimiento
de otro origen.
Susana Cattaneo
domingo, 15 de septiembre de 2019
Infancia, de Mercedes Careggio
Sobre los techos, la lluvia
transparente guitarra enamorada.
Por el camino rojo, interminable,
el invierno...
¿Qué más sereno que el hogar?
¿Qué otro aroma mejor que aquella leña?
¿Qué más quisiera que volver?
Ah! infancia!
Hoy me pareces ajena.
Gran pájaro gris,
el molino, majestuoso y plañidero.
Hasta el laurel,
desde los viejos pinos,
la lluvia,
el sol,
nada más.
Entre el calor del hogar
y mi libro de versos,
las manos de mi madre
tejiendo.
¡Infancia!
Qué lejana!
A veces recuerdo...
Huelo hierba, jazmín,
tierra mojada.
Tiemblo.
El niño que alguna vez fui
vierte lágrimas por los ojos
de la soledad
que soy ahora.
Mercedes Careggio
sábado, 14 de septiembre de 2019
Pensamientos...
"No se pasa de lo posible a lo real sino de lo imposible a lo verdadero" María Zambrano, 'Filosofía y poesía' © Roger Viollet
jueves, 29 de agosto de 2019
Estación de Letras---Irela Perea
Podrías venir a traerme canciones
que me hacen falta.
Podrías traerme tu risa,
un libro de poesía,
incienso y un par de mantas.
Podrías llegar
a quitarme el frío
con toda la ternura de tus manos abiertas.
Podrías venir,
aunque fuera sin nada,
aunque no tuvieras permiso,
ni el tiempo, ni la manera...
pero podrías venir
a quitarme estas ganas
de ser yo tu casa.
Podrías venir
y podrías quedarte,
para no despertarme más
llorando
porque me haces falta.
Irela Perea
-Estación de Letras-
domingo, 28 de julio de 2019
Era otoño en París, de Gerardo Molina
Era Otoño en París y nos amábamos
Con un amor maduro hecho de sueños jóvenes
(en otro lar del mundo tuvimos veinte años
Y te amamos, París, sin conocerte).
Era Otoño en París y nos amábamos:
Ventana abierta al cielo y las estrellas
Y por los bulevares
Un trashumante breviario amarillento
(ayer de hojas airosas, pétalos ruborosos
Y asombradas corolas).
Pentagrama que al viento dibujó su armonía
Fue nuestro amor maduro hecho de sueños jóvenes,
Era Otoño en París y nos amábamos.
La dicha nos tocaba sin saber, sin pensarlo
Y una lluvia sutil sobre nuestras cabezas
Desleía su canto que atravesó los siglos
Para decirle al mundo que el amor es eterno;
Versátil y mudable, igual y diferente,
Pero siempre el Amor
Eterno y solo.
Despertamos los sueños en tus calles dormidas,
Tus azules fantasmas, tu misterio más hondo.
Y ensoñando mis versos junto al Sena,
París, la mariposa de tu nombre
Bordé en mi corazón.
Gerardo Molina
lunes, 1 de julio de 2019
Vaguedades, de Rosalía de Castro
Cuando era tiempo de invierno,
pensaba en dónde estarías;
cuando era tiempo de sol,
pensaba en dónde andarías.
¡Ahora... tan sólo pienso,
mi bien, si me olvidarías!
Mas ve que es mi corazón
una rosa de cien hojas,
y en cada hoja una pena
que vive apegada en otra.
Quitas una quitas dos:
penas me quedan de sobra;
hoy diez, mañana cuarenta,
deshoja que te deshoja...
¡El corazón me arrancaras
si las arrancaras todas!
Rosalía de Castro
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