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domingo, 11 de abril de 2021

Despedida, de Alejandra Pizarnik

 






























Mata su luz un fuego abandonado.
Sube su canto un pájaro enamorado.
Tantas criaturas ávidas en mi silencio
y esta pequeña lluvia que me acompaña.

A. Pizarnik

viernes, 15 de mayo de 2020

La última inocencia, de Alejandra Pizarnik



















Partir
en cuerpo y alma
partir.

Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta

He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más formar fila para morir.

He de partir

Pero arremete ¡viajera!

Alejandra Pizarnik

viernes, 6 de diciembre de 2019

Hija del viento, de Alejandra Pizarnik



Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.

Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.

Alejandra Pizarnik

viernes, 14 de junio de 2019

En un ejemplar de "Les Chants de Maldoror"



Debajo de mi vestido ardía un campo de flores alegres como los niños de la medianoche.
El soplo de la luz en mis huesos cuando escribo la palabra tierra. Palabra o presencia seguida por animales perfumados; triste como sí misma, hermosa como el suicidio y que me sobrevuela como una dinastía de soles.


Alejandra Pizarnik
De El infierno musical (1971)

martes, 24 de abril de 2018

Árbol de Diana, de Alejandra Pizarnik



I

He dado el salto de mi alba.
He dejado mi cuerpo junto a la luz
y he cantado la tristeza de lo que nace.

II

Estas son las versiones que nos propone:
un agujero, una pared que tiembla...

III

sólo la sed,
el silencio,
ningún encuentro

cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de mi sombra.



Alejandra Pizarnik

---De Árbol de Diana (1962)


miércoles, 30 de agosto de 2017

Árbol de Diana, de Alejandra Pizarnik




"Árbol de Diana" de Alejandra Pizarnik (escritora argentina 1936-1972), quien se suicidó a los 36 años en septiembre de 1972, es su cuarto poemario.



"Árbol de Diana" es transparente y me da sombra.
Tiene luz propia, centelleante y breve.
Nace en las tierras resecas de América.
La hostilidad del clima, la inclemencia de los discursos
y la gritería, 
la opacidad de las especies pensantes,
sus vecinas,
por un fenómeno de compensación bien conocido,
estimulan las propiedades luminosas
de esta planta.


No tiene raíces, el tallo es un cono de luz ligeramente obsesiva,
las hojas son pequeñas,
cubiertas por cuatro o cinco líneas de escritura fosforescente,
pecíolo elegante y agresivo,
márgenes dentadas,
las flores son diáfanas, 
separadas las femeninas de las masculinas...

Fragmento del Prólogo
de Octavio Paz
París- abril de 1962.

 "Árbol de Diana"
fue publicado por primera vez en 1962.


6
Ella desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber
nombrar
lo que no existe.

11
ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada.

12
No más dulces metamorfosis
de una niña de seda
sonámbula ahora en la cornisa
de niebla.

Su despertar de mano respirando
de flor que se abre al viento.

37
Más allá de cualquier zona
prohibida
hay un espejo para nuestra triste
transparencia.

38
Este canto arrepentido, vigía
detrás de mis poemas:
este canto me desmiente,
me amordaza.


A. Pizarnik

lunes, 19 de septiembre de 2016

Las mil batallas, Juana de Ibarbourou, Alejandro Storni, Alejandra Pizarnik, Mario Benedetti




JAZMÍN DE MEDIANOCHE Y MEDIODÍA

Amor que andas como un río vago,
azul de amor y de melancolía;
amor, mi amor, delgada flor del lago,
que dura un año, que agoniza un día
y vuelve a renacer en el halago
de un cielo, con su luna todavía.

Amor, mi amor saldado
y siempre impago,
jazmín de medianoche y mediodía.

Juana de Ibarbourou



POEMA XII

Por cada noche del martirio
baja el Ángel del Destierro
y besa los ojos
a las pequeñas muecas
de aquellos niños de Hiroshima
y pienso en otros
que pueden copiar sus rostros.

Pero es tarde ya
¡para expiar la culpa de la Historia!

Alejandro Storni
(hijo de Alfonsina Storni)


LA ÚLTIMA INOCENCIA

Partir
en cuerpo y alma
partir.
Partir
deshacerse de las miradas,
piedras opresoras
que duermen en la garganta.
He de partir
no más inercia bajo el sol,
no más sangre anonadada,
no más formar fila para morir.
He de partir.
Pero arremete...¡viajera!

Alejandra Pizarnik



FUEGO MUDO

A veces el silencio
convoca algarabías,
parodias del coraje,
espejismos de duende,
tangos a contrapelo,
desconsoladas rabias,
pregones de la muerte
sed y hambre de vos

pero otras veces es 
solamente silencio, 
soledad como un roble,
desierto sin oasis,
nave desarbolada,
tristeza que gotea
alrededor de los escombros.
Fuego mudo.

Mario Benedetti.