Entradas populares
-
Quizá el herrero que hay en mí me lleve a admirar, hoy, tus manos de escultor... Por eso te suplico: déjame cuidar tus ...
-
En la biografía de Borges, hay algo que llama la atención, es su extremado amor por los gatos. Borges sentía debilidad por Odín y p...
-
El saldo de tu vida es casi un cuento, una obra distinta de las otras, un gesto que se asume por costumbre, un inútil intent...
-
Frederick Church Unas veces me siento como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas. Unas veces ...
-
Lazos de Palabras. Nuestro poemario 2020 ya disponible Queridos anaquelian@s, nos complace informaros que hoy se hace pública l...
-
Los pájaros dibujan en mis ojos pequeñas jaulas... sin salidas. He de partir envuelta en mi pesares. He de partir... con el rostro e...
-
Ese hombre con rostro de mentira quedó congelado en un amor de luto. Partió con las sombras de la traición y el egoísmo ...
-
Noche de enero, quieta y luminosa, junto al río, entre piedras, y a tu lado mi corazón maduro para la maravilla y el milagro. ...
-
Relato que proporciona una sola impresión de emoción o que se centra en un solo acontecimiento. Generalmente, se considera el padre...
-
Alex Dzigurski. Dientes de flores, cofia de rocío, manos de hierbas, tú nodriza fina, tenme prestas las sábanas terrosas y el e...
jueves, 26 de abril de 2018
Olvido, de Daniel Bellucci
Vendrá el olvido
a recostarse en el muro de mi piel.
Traerá un himno de perdón
ciego, helado.
Y una rosa inexistente
con un rostro vacío
aprisionado en el viaje.
Llegará a mi almohada
entre sollozos,
y al alba,
seguramente,
beberá el reposo.
Apuñalando
el brillo de tu máscara.
Olvido que deshojas memorias,
llora, dulcísono llanto.
Muda máscara en el jardín de sueños
de aquella flor muerta de distancia.
Daniel Bellucci
