Entradas populares
-
II Plenitud de hoy es la ramita en flor de mañana. Mi alma ha de volver a hacer el mundo como mi alma. IV ...
-
Quisiera esta tarde divina de octubre pasear por la orilla lejana del mar; que la arena de oro, y las aguas verdes, y los cielos pur...
-
Japonismo, de Verónica Calvo. Un libro especial como su autora. Ya había leído Las pequeñas esencias hace un tiempo pero siento que J...
-
Él nos miraba a través de los cristales de la cancela y nos veía de unos colores extraños, con variaciones de azules y rojos, según...
-
En la biografía de Borges, hay algo que llama la atención, es su extremado amor por los gatos. Borges sentía debilidad por Odín y p...
-
Obra cómica del dramaturgo francés Edmond Rostand (1868-1918), inspirada en la vida de un soldado y escritor del siglo XVII. Cyr...
-
Hsiao Ron Cheng ¿Deseas que te amen? No pierdas, pues, el rumbo de tu corazón. Sólo aquello que eres has de ser y aquello...
-
In memoriam Invade la espesura, de tu piano, su ángel redivivo, “Para Elisa” Y tu alma beso, trémula, en la brisa ...
-
Sobre los techos, la lluvia transparente guitarra enamorada. Por el camino rojo, interminable, el invierno... ¿Qué más sere...
-
JAZMÍN DE MEDIANOCHE Y MEDIODÍA Amor que andas como un río vago, azul de amor y de melancolía; amor, mi amor, delgada flor de...
lunes, 9 de enero de 2017
Los poemas del gran río, de Felipe Aldana
Hablábamos bajo los árboles
umbrosos
donde conversan las nieblas
tan
suave
como una lágrima
descendió la noche.
Del azar
tomó cuatro palabras
las puso de corral
contra los vientos
y esperó una vida
que el infinito
quedara dentro.
Felipe Aldana (Argentina)
