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jueves, 4 de enero de 2018

Contrabajo, de Leopoldo Lugones




Dulce luna del mar que alargas la hora
de los sueños del amor, plácida perla
que el corazón en lágrimas atesora
y no quiere llorar por no perderla.

Así el corazón se queda grave,
y por eso el amor, áspero o blando,
trae un deseo de llorar, tan suave,
que sólo amarás bien si amas llorando.

Leopoldo Lugones. (1874-1928)


Yo sólo pensaba en ti, de Delmira Agustini



Arthur Hughes

Si has muerto
mi pena enlutará la alcoba levemente
y estrecharé tu sombra hasta apagar mi cuerpo
y en el silencio ahondado de tiniebla,
y en la tiniebla ahondada de silencio,
nos velará llorando, llorando hasta morirse
nuestro hijo: el recuerdo.

Delmira Agustini


lunes, 1 de enero de 2018

La sombra de mi alma, de Federico G. Lorca


León François Comerre


Diciembre de 1919 (Madrid)



La sombra de mi alma
huye por un ocaso de alfabetos,
niebla de libros
y palabras.

¡La sombra de mi alma!

He llegado a la línea donde cesa
la nostalgia,
y la gota de llanto se transforma
alabastro de espíritus

¡La sombra de alma!

El copo del dolor
se acaba,
pero queda la razón y la substancia
de mi viejo mediodía de labios,
de mi viejo mediodía
de miradas.

Un turbio laberinto
de estrellas ahumadas
enreda mi ilusión
casi marchita.

¡La sombra de mi alma!

Y una alucinación
me ordeña las miradas.
Veo palabras de amor
desmoronada.

¡Ruiseñor mío!
¡Ruiseñor!
¿Aún cantas?.


Federico García Lorca.

El niño, de Ada García



 Emile Munier




El niño estuvo y estará siempre..
El niño estará en la choza, en el palacio,
en el iglú, en el rancho,
en el valle, en la montaña, en la calle, en la casa,
en la iglesia, en el orfanato... y hasta en el cielo.

El niño estará a pesar del aborto, de la pobreza,
de la desnutrición, de la droga,
de la violencia, de las guerras...

Si tú no quieres oírlo, él gritará más fuerte.
Si tú no lo aceptas, él perseguirá tu mirada.
Si tú lo criticas, él se rebelará.

Cuando penetres en su mundo, ya no podrás salir.
Él puede convertirse en tu amo, en tu juez, en tu maestro,
en tu rey y hasta en tu Dios.
No lo subestimes nunca: él te escuchará siempre,
aunque creas que no te presta atención.
Él imita tus gestos, tus palabras.
Él ama u odia como tú lo haces.
En un segundo puede transformarse de ángel en demonio.

Sí, es verdad, no es fácil manejarlo, entenderlo, corregirlo...
Pero tú no olvides que tienes un arma poderosa
en tus manos, y es seguro que él sucumbirá ante ella:
tu arma... es tu amor.

Ada García



viernes, 29 de diciembre de 2017

Espejo interior, de Mary Acosta


Walter Crane




El espejo refleja la sombra
de mi ser convertido en luz.
En el desnudo interior,
escucho la voz minúscula de mi alma,
y me animo a mirarme tal cual soy,
sin máscaras ni personajes, soy la única
protagonista.
Descansa mi maquillaje diario
y encuentro las respuestas a todos
mis cuestionamientos,
sin miedos ni complejos.
Tras él se impregnan huellas de mi vida
sin tiempos ni presencias.
Él marca mi conciencia y dibuja mis locuras,
despojando la coraza que por momentos
disfraza mi realidad.

Mary Acosta


jueves, 28 de diciembre de 2017

Disciplina sosegada, de Luis García Montero



La casa como barco
en alta mar de junio.
Las calles como trenes
de noche sosegada.

Estas cosas no pasan en el mundo.

Estoy por afirmar
que ahora vivo en un libro de poemas.

Pero si tú me miras
decidida a existir
desde el fondo templado de tus ojos,
también existe el mundo.

Y muy probablemente
yo acabaré por existir contigo.

Luis García Montero

***

Autor que nació en Granada
en 1958.
Es doctor en Filología Hispánica 
y Profesor de la Universidad de Granada.

*****

lunes, 25 de diciembre de 2017

La soledad es un espejo, de Alejandro Roemmers




















La soledad es un espejo
que te mira con tus ojos;
tomó tu rostro
su cuerpo de fantasma.
Por todas partes tú,
siempre tú, sin espalda,
en los mil espejos
de su carcajada.
Inútil gritar
en su trampa de silencio,
prisión invisible
de cosas reflejadas.
Toma tu voz
su voz metálica,
los pensamientos, las palabras,
y se aleja con tu cuerpo
dejando en el espejo tu fantasma.

Alejandro Roemmers