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martes, 18 de octubre de 2016

Amor Eterno, de Gustavo A. Bécquer





Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la Tierra
como un débil cristal.

¡Todo sucederá!. Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.

Gustavo A. Bécquer


lunes, 17 de octubre de 2016

Del libro "La Sueñera", de Ana María Shua





Un hombre sueña que ama a una mujer. La mujer huye. El hombre envía en su persecución los perros de su deseo. La mujer cruza un puente sobre un río, atraviesa un muro, se eleva sobre una montaña. Los perros atraviesan el río a nado, saltan el muro y al pie de la montaña se detienen jadeando.

El hombre sabe, en su sueño, que jamás podrá alcanzarla. Cuando despierta, la mujer está a su lado y el hombre descubre, decepcionado, que ya es suya.

El minicuento integra el libro "La Sueñera"
de Ana María Shua


miércoles, 12 de octubre de 2016

XIX, de William Shakespeare




Mella, Tiempo voraz, del león las garras,
deja a la tierra devorar sus brotes,
arranca al tigre su colmillo agudo,
quema al añoso fénix en su sangre.

Mientras huyes con pies alados, Tiempo,
da vida a la estación, triste o alegre,
y haz lo que quieras, marchitando el mundo.
Pero un crimen odioso te prohíbo:

no cinceles la frente de mi amor,
ni la dibujes con tu pluma antigua;
permite que tu senda siga, intacto,
ideal sempiterno de hermosura.

O afróntalo si quieres. Tiempo viejo,
mi amor será en mis versos siempre joven.

William Shakespeare (1564-1616)

lunes, 10 de octubre de 2016

A unos ojos, de Rubén Darío


El sol con sus rayos rojos
ya no brilla, ya no arde;
que está dormida la tarde
y está dormida en tus ojos.
Al morir, con mil halagos
te deja en ellos el día
su vaga melancolía
y sus resplandores vagos,
y al tender la noche el velo
por las esferas oscuro
te ruega que guardes puro
el diáfano azul del cielo.
Por eso, hermosa, los tules
que en tus ojos hay presentes
son vagos y transparentes,
son soñolientos y azules.
Por eso con rayos rojos
el Sol ni brilla ni arde,
que está dormida la tarde
y está dormida en tus ojos.

Rubén Darío
Poeta Nicaragüense (1867-1916)

Las mujeres se pintan..., de Ana María Shua


.

Las mujeres se pintan antes de la noche. Los ojos, la nariz, los brazos, el hueco poplíteo, los dedos de los pies. Se pintan con maquillajes importados, con témperas, con lápices de fibra. En el alba ya no están.
A lo largo de la noche y de los hombres, se van borrando.

Minicuento
Del libro "Casa de Geishas" (Edit. Sudamericana, 1992 de Ana María Shua)

domingo, 9 de octubre de 2016

El hombre justo es..., de Jorge L. Borges




El hombre que cultiva su jardín,
como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que,
en un café del Sur, juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color
y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página,
que tal vez no le agrada.
Un hombre y una mujer
que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia
a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar
un mal que le han hecho.
El que agradece que en esta tierra
haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.


Esas personas, que se ignoran,
están salvando al mundo.

Jorge L. Borges

Les dejo este enlace para aquellos que quieran leer algunos poemas de Jorge L. Borges.





Dejo los comentarios cerrados en esta entrada porque es un aporte a esta página. Borges ha sido un referente para mí siempre. Iré publicando otros grandes autores a quienes admiro más adelante porque fueron parte de mi aprendizaje en el TALLER DE LITERATURA.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Las mil batallas, Juana de Ibarbourou, Alejandro Storni, Alejandra Pizarnik, Mario Benedetti




JAZMÍN DE MEDIANOCHE Y MEDIODÍA

Amor que andas como un río vago,
azul de amor y de melancolía;
amor, mi amor, delgada flor del lago,
que dura un año, que agoniza un día
y vuelve a renacer en el halago
de un cielo, con su luna todavía.

Amor, mi amor saldado
y siempre impago,
jazmín de medianoche y mediodía.

Juana de Ibarbourou



POEMA XII

Por cada noche del martirio
baja el Ángel del Destierro
y besa los ojos
a las pequeñas muecas
de aquellos niños de Hiroshima
y pienso en otros
que pueden copiar sus rostros.

Pero es tarde ya
¡para expiar la culpa de la Historia!

Alejandro Storni
(hijo de Alfonsina Storni)


LA ÚLTIMA INOCENCIA

Partir
en cuerpo y alma
partir.
Partir
deshacerse de las miradas,
piedras opresoras
que duermen en la garganta.
He de partir
no más inercia bajo el sol,
no más sangre anonadada,
no más formar fila para morir.
He de partir.
Pero arremete...¡viajera!

Alejandra Pizarnik



FUEGO MUDO

A veces el silencio
convoca algarabías,
parodias del coraje,
espejismos de duende,
tangos a contrapelo,
desconsoladas rabias,
pregones de la muerte
sed y hambre de vos

pero otras veces es 
solamente silencio, 
soledad como un roble,
desierto sin oasis,
nave desarbolada,
tristeza que gotea
alrededor de los escombros.
Fuego mudo.

Mario Benedetti.