domingo, 30 de octubre de 2016

Silencio



En este letargo invernal
te busco
como la fría languidez de la tarde.
Te necesito...
contigo me siento acompañada,
encuentro mensajes
y el sosiego
trae pausas de llovizna
cuando las horas no me dicen nada.

Guarda mi secreto
en tu mitad entera
porque eres el cielo que busco...
la respuesta.

Luján Fraix-2013

Yo, de Federico García Lorca





Se ha llenado de luces
mi corazón de seda,
de campanas perdidas,
de lirios y de abejas,
y yo me iré muy lejos
más allá de las sierras,
más allá de los mares,
cerca de las estrellas,
para pedirle a Cristo
Señor que me devuelva
mi alma antigua de niño,
madura de leyendas,
con gorro de plumas
y el sable de madera.

Federico García Lorca

viernes, 28 de octubre de 2016

Todavía





No lo creo todavía 
estás llegando a mi lado 
y la noche es un puñado 
de estrellas y de alegría 

palpo gusto escucho y veo 
tu rostro tu paso largo 
tus manos y sin embargo 
todavía no lo creo 

tu regreso tiene tanto 
que ver contigo y conmigo 
que por cábala lo digo 
y por las dudas lo canto 

nadie nunca te reemplaza 
y las cosas más triviales 
se vuelven fundamentales 
porque estás llegando a casa 

sin embargo todavía 
dudo de esta buena suerte 
porque el cielo de tenerte 
me parece fantasía 

pero venís y es seguro 
y venís con tu mirada 
y por eso tu llegada 
hace mágico el futuro 

y aunque no siempre he entendido 
mis culpas y mis fracasos 
en cambio sé que en tus brazos 
el mundo tiene sentido 

y si beso la osadía 
y el misterio de tus labios 
no habrá dudas ni resabios 
te querré más 
todavía.


Mario Benedetti



miércoles, 26 de octubre de 2016

Mi refugio





Mi refugio, el escritorio, donde habitan las palabras que sanan... Los gatos, la ventana hacia la libertad, escuchar el trino de los pájaros y sentir el latido del amor durmiendo entre los muros, en cada pétalo, en el ronroneo de la lluvia...

Se puede volver de la tristeza a habitar la casa?

Es temprano para recoger cenizas aunque siento huecos insondables y grises que rezan bajo mi piel que grita, que pide ayuda, que todavía cree...

Mañana volveré a mirarme en las estrellas para saber si estoy viva.

Luján Fraix-2015

martes, 25 de octubre de 2016

Dolor, de Alfonsina Storni




Quisiera esta tarde divina de octubre 
pasear por la orilla lejana del mar; 
que la arena de oro, y las aguas verdes, 
y los cielos puros me vieran pasar. 

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, 
como una romana, para concordar 
con las grandes olas, y las rocas muertas 
y las anchas playas que ciñen el mar. 

Con el paso lento, y los ojos fríos 
y la boca muda, dejarme llevar; 
ver cómo se rompen las olas azules 
contra los granitos y no parpadear; 
ver cómo las aves rapaces se comen 
los peces pequeños y no despertar; 
pensar que pudieran las frágiles barcas 
hundirse en las aguas y no suspirar; 
ver que se adelanta, la garganta al aire, 
el hombre más bello, no desear amar... 

Perder la mirada, distraídamente, 
perderla y que nunca la vuelva a encontrar: 
y, figura erguida, entre cielo y playa, 
sentirme el olvido perenne del mar.

 Alfonsina Storni 




Hoy se cumple un nuevo aniversario de su muerte el 25 de octubre de 1938 a los 46 años



Se suicidó en Mar del Plata arrojándose de la escollera del Club Argentino de Mujeres. Alfonsina consideraba que el suicidio era una elección concedida por el libre albedrío, y así lo había expresado en un poema dedicado a su amigo y amante, el también poeta suicida Horacio Quiroga. Hay versiones románticas que dicen que se internó lentamente en el mar; algunas de esas versiones sirvieron para componer la canción «Alfonsina y el mar», basada enteramente en como se suicidó Alfonsina. Su cuerpo fue velado inicialmente en esa ciudad balnearia y finalmente en Buenos Aires. Actualmente sus restos se encuentran sepultados en el Cementerio de la Chacarita.

domingo, 23 de octubre de 2016

Los geranios, de Juan R. Jiménez





Él nos miraba a través de los cristales de la cancela y nos veía de unos colores extraños, con variaciones de azules y rojos, según el color del cristal y con grandes cambios vistos al sol o a la luna.
En las noches de verano, cuando allá en la Plaza del Cabildo se quemaban los fuegos, en las fiestas del pueblo, él se venía a pasear solo al patio y decía en voz alta, a veces llorando, versos en la quietud silenciosa de la casa.

J.R.JIMÉNEZ


sábado, 22 de octubre de 2016

Perdonar el pasado





Envejece la tarde
buscando tiempos
para deshacer las horas.
El sol se aquieta...
Es temprano
para sentarse a esperar
futuros que no fluyen...
mientras el aleteo incesante
de este presente
escarba abismos
desde sus inseguros gozos
tratando de mostrar 
vestigios de una dicha
mal soñada, incontable, desmembrada...
entre la locura y el miedo
de perdonar el pasado
para construir...

Luján Fraix-2016

Eternidades, de Juan R. Jiménez






II

Plenitud de hoy
es la ramita en flor de mañana.
Mi alma ha de volver a hacer
el mundo como mi alma.


IV

Tira la piedra hoy,
olvida y duerme. Si es luz,
mañana la encontrarás,
ante la aurora, hecha sol.


XVII

El dormir es como un puente
que va del hoy al mañana.
Por debajo, como un sueño,
pasa el agua, pasa el alma.


XXVI

No duermes. No. No duermo.
Nos estamos hablando en las estrellas.

Somos, aquí, dos rosas reflejadas
en la paz de la tierra.



XLII

Cobré la rienda,
di la vuelta al caballo
del alba;
me entré, blanco, en la vida.

¡Oh, cómo me miraban,
locas,
las flores de sueño,
levantando los brazos a la luna!


XLIV

Mis pies ¡qué hondos en la tierra!
Mis alas ¡qué altas en el cielo!
-¡Y qué dolor
de corazón distendido!




XLVIII

¡Forjadores
de espadas,
aquí está
la palabra!.



Juan R. Jiménez


"El libro de los abrazos", de Eduardo Galeano





"La poesía es el punto de unión
entre el poder divino y la libertad humana."

Octavio Paz
(México)



El siguiente es un fragmento de uno de los hermosos poemas que constituye "El libro de los abrazos"



LA PEQUEÑA MUERTE

No nos da risa el amor 
cuando llega a lo más hondo de su viaje,
a lo más alto de su vuelo:
en lo más hondo, en lo más alto,
nos arranca gemidos y quejidos,
voces de dolor,
aunque sea jubiloso dolor,
lo que pensándolo bien nada tiene de raro,
porque nacer es una alegría que duele.
Pequeña muerte,
llaman en Francia a la culminación del abrazo,
que rompiéndonos nos encuentra
y acabándonos nos empieza.
Pequeña muerte,
la llaman, pero grande,
muy grande ha de ser,
si matándonos nos nace.

Eduardo Galeano

***



"El mundo es eso. Un montón de gente, un mar de fueguitos...
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos, y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende. "

E.G



Eduardo Galeano
Escritor Uruguayo (1940-2015)


El escritor Eduardo Galeano falleció esta mañana en Montevideo. Fuentes familiares señalaron a la agencia EFE que el escritor habia sido ingresado en el hospital debido al agravamiento de su estado de salud en los últimos días tras una recaída (sufría una enfermedad irreversible y había sido operado en 2007).

Entre sus libros más destacados se encuentran: "Las venas abiertas de América Latina", "El libro de los abrazos", "El fútbol a sol y a sombra"...

Según señaló la editorial siglo XXI el mes próximo saldrá a la venta "Mujeres", una antología sobre todo lo que Galeano escribió sobre las mujeres; se presentará en La Feria del Libro. Por otro lado, dejó terminado un libro pero no dejó la orden de publicarlo después de su muerte.





Se fue, sin duda, un grande.
Un escritor profundo, un pensador brillante...
Deja un vacío tremendo en el mundo de las letras
pero como todos los maestros
nos quedará por siempre su gran obra.

***




miércoles, 19 de octubre de 2016

Poesía vertical, de Roberto Juarroz



Obras de Jeannette Woitzik


1

La insana condición
de no poder pensar juntos,
de no poder pensar en común,
de no poder concebir entre los dos
un pensamiento,
nos separan sin remedio.

Por eso la tentación mayor
de dos seres que se aproximan
es fundar un nuevo dios,
un dios que se comprenda en sí
mismo
y corrija este error,
este trauma fatal
de los dioses partidos.


73

Decimos lo que decimos
para que la muerte no tenga
la última palabra.

¿Pero tendrá la muerte
el último silencio?.

Hay que decir también el silencio.


82

Por momentos quisieras
estar sola en el mundo.
Hasta yo te molesto,
hasta tú te molestas.

Estar solo no basta.
Hay que ir más allá:
ser más solo que uno.

No estar solo: ser solo.
Ser solo hasta de ser.
Ser solo hasta no ser.


Roberto Juarroz
Escritor Argentino
(1925-1995)





martes, 18 de octubre de 2016

Umbral de luz





Detrás de la luz
el espejo infinito de un Dios perfecto.
Risas alegres, lejanas...
que se pierden con las palabras,
la vigilia
y el vuelo de las lágrimas.

Detrás de la luz
el despertar de los versos,
un sol dibujado
con manos de estrellas.

Detrás de la luz
la desnudez de la tarde
cincelada con fuego y  misterio.

Luján Fraix-2011

Amor Eterno, de Gustavo A. Bécquer





Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la Tierra
como un débil cristal.

¡Todo sucederá!. Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.

Gustavo A. Bécquer


lunes, 17 de octubre de 2016

Del libro "La Sueñera", de Ana María Shua





Un hombre sueña que ama a una mujer. La mujer huye. El hombre envía en su persecución los perros de su deseo. La mujer cruza un puente sobre un río, atraviesa un muro, se eleva sobre una montaña. Los perros atraviesan el río a nado, saltan el muro y al pie de la montaña se detienen jadeando.

El hombre sabe, en su sueño, que jamás podrá alcanzarla. Cuando despierta, la mujer está a su lado y el hombre descubre, decepcionado, que ya es suya.

El minicuento integra el libro "La Sueñera"
de Ana María Shua


miércoles, 12 de octubre de 2016

Yo misma
































Anochece la distancia
en infecundas semanas
de luces apagadas.
Se desintegran los gritos
en el crepitar de las horas
mientras el tiempo
golpea
con su desgarrador presente.

Una voz
abraza el surco.
No tiene nombre
pero...
         me sostiene, me consuela...

Escucho trenes que pasan
en atmósferas inagotables,
respuestas
que no encuentro por las veredas
                                    detenidas,
cuando las hebras de sol
destejen en la mañana
su delicada tela.

Son espejos
         que me miran con un rostro
que arrastra todas sus edades
despojadas ya de su misterio.

Luján Fraix-2016


XIX, de William Shakespeare




Mella, Tiempo voraz, del león las garras,
deja a la tierra devorar sus brotes,
arranca al tigre su colmillo agudo,
quema al añoso fénix en su sangre.

Mientras huyes con pies alados, Tiempo,
da vida a la estación, triste o alegre,
y haz lo que quieras, marchitando el mundo.
Pero un crimen odioso te prohíbo:

no cinceles la frente de mi amor,
ni la dibujes con tu pluma antigua;
permite que tu senda siga, intacto,
ideal sempiterno de hermosura.

O afróntalo si quieres. Tiempo viejo,
mi amor será en mis versos siempre joven.

William Shakespeare (1564-1616)

lunes, 10 de octubre de 2016

El enamorado





Es imagen de fuego,
energía vital en un suspiro,
un adiós entrelazado de jazmines y de versos;
la magia del viento
que se lleva la tormenta,
el arrobo de una sílaba
desvalida por las horas
de mutuo desconcierto.

Se embriaga con aquel lazo
de hilos color plata
y la ve a ella renacer en el rubor
de un lucero ardiente y casi sepultado.

No puede contenerse más,
en el límite de su creación
deja algo minúsculo
perdido por la periferia
de una soledad que lo llora
hasta desangrar sus venas:

"La huella de ese sentimiento
que busca un abrigo que le cubra los harapos"

Luján Fraix-1994


A unos ojos, de Rubén Darío


El sol con sus rayos rojos
ya no brilla, ya no arde;
que está dormida la tarde
y está dormida en tus ojos.
Al morir, con mil halagos
te deja en ellos el día
su vaga melancolía
y sus resplandores vagos,
y al tender la noche el velo
por las esferas oscuro
te ruega que guardes puro
el diáfano azul del cielo.
Por eso, hermosa, los tules
que en tus ojos hay presentes
son vagos y transparentes,
son soñolientos y azules.
Por eso con rayos rojos
el Sol ni brilla ni arde,
que está dormida la tarde
y está dormida en tus ojos.

Rubén Darío
Poeta Nicaragüense (1867-1916)

Las mujeres se pintan..., de Ana María Shua


.

Las mujeres se pintan antes de la noche. Los ojos, la nariz, los brazos, el hueco poplíteo, los dedos de los pies. Se pintan con maquillajes importados, con témperas, con lápices de fibra. En el alba ya no están.
A lo largo de la noche y de los hombres, se van borrando.

Minicuento
Del libro "Casa de Geishas" (Edit. Sudamericana, 1992 de Ana María Shua)

Las estaciones






Las estaciones son páramos
que pertenecen al alma,
son cuerdas de un reloj
que el tiempo se apodera...
con estrofas de su magna
geografía.

Primaveras y estíos marcando las horas
en cada paso inexorable,
que se extingue entre los vientos.
Calles sembradas por otoños
donde crecen las granadas y las rosas
indagando el cándido dibujo
de unas manos.
Tanto gris en el breviario de los días;
trémulos miedos que el invierno
aleja en mantos de perfume
cuando los mirlos en un solo trino
ocupan su barca en la distancia.

Las estaciones galanas
son estados del alma,
hacen deslumbrante el vacío de la lluvia
y dispersan la alborada
del polvoriento desván de la memoria.

Luján Fraix-2011


domingo, 9 de octubre de 2016

El hombre justo es..., de Jorge L. Borges




El hombre que cultiva su jardín,
como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que,
en un café del Sur, juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color
y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página,
que tal vez no le agrada.
Un hombre y una mujer
que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia
a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar
un mal que le han hecho.
El que agradece que en esta tierra
haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.


Esas personas, que se ignoran,
están salvando al mundo.

Jorge L. Borges

Les dejo este enlace para aquellos que quieran leer algunos poemas de Jorge L. Borges.





Dejo los comentarios cerrados en esta entrada porque es un aporte a esta página. Borges ha sido un referente para mí siempre. Iré publicando otros grandes autores a quienes admiro más adelante porque fueron parte de mi aprendizaje en el TALLER DE LITERATURA.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Mirar atrás






Resguardar
la sensación de vacío
es quedarse
               a destiempo
en la desolación pretérita
de aquellas apariencias.
Moldear el llanto
para justificar la culpa,
                el dolor, la noche...
que regresa
como estallido de silencio
a buscar
                el grito de una luz
que le devuelva la vida.


Luján Fraix-2016

Lluvia




Aprendí a callar...,
a mirar las estaciones del ser
hasta agotar la valentía.
A desprenderme de cada recodo,
                              en cada esquina,
con el alma en mis versos.
A huir del silencio
pegado a mi cuerpo
y sentir frío, todavía...

Pretendo seguir
               tras las huellas desdibujadas
porque la ilusión tiene coraje,
quiere florecer
                con dignidad...

Elegiré un camino desolado
donde llueva
para dormir
                mientras espero...


Luján Fraix-2016

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...