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viernes, 30 de diciembre de 2016

"Amor Verdadero" (poemas, 2000)



Hola a todos.

Hoy buscando datos míos en Internet he encontrado mi libro de poemas "AMOR VERDADERO" ( poemas, 2000 ) en una biblioteca de la provincia de Salta (Argentina).

COMPLEJO DE BIBLIOTECAS Y ARCHIVOS DE SALTA.

La verdad es que me quedé muy sorprendida. Me pregunto cómo llegó hasta allí mi humilde libro de poemas ya que mi provincia queda muy alejada de Salta.

 Por aquellos años mi prioridad eran las bibliotecas ya que "Amor Verdadero" fue utilizado como material de estudio en algunos colegios de mi ciudad. Me siento orgullosa de que haya contribuido a la enseñanza porque a través de él he puesto lo mejor de mí, lo aprendido en el Taller de Poesía y Narrativa, y toda mi vocación para que así sea.

Gracias Gobierno de Salta.


El libro está como Literatura Argentina-Literatura Juvenil.

Biblioteca Provincial Dr. Victorino de la Plaza, sección 

Juvenil "Prof. Oscar Montenegro"



jueves, 29 de diciembre de 2016

A la mañana...


Obras de Fritz Zuber Bühler


Suenan locas las cuerdas de la noche,
destempladas de vinos y cantares.
No hay trinos.
Sólo hay voces del tiempo
que estremecen las sombras milenarias;


las saetas que esconden las tinieblas
como dardos callados de un ayer
que sondea el fondo moreno de las almas.


Los ojos quedan sentenciados
a las clásicas pesadillas de Morfeo,
sólo hay un pasado recoleto
que muestra las estampas nacarinas
y la mutación de personas olvidadas...,
porque la noche anestesia los sentidos,
coordina sueño con palabras,
desordena las historias
que a la mañana son verdades misteriosas.

Luján Fraix-2014



Muda, de Enrique Nanti






Si la lluvia tuviese idea
del paradero de sus ojos comunes,
le pediría que me dijera
dónde zozobran esta noche,
desalados en qué sueño respiran,
encallados en qué orilla laten,
desorientados en qué laberinto,
apretados en qué paisaje.

Pero la lluvia es una distancia
que no responde
las preguntas tristes.

Enrique Nanti


Con alma y corazón, de Domingo F. Sarmiento




"Sólo los recuerdos de la infancia y de la adolescencia
reaparecen y reviven
en la vejez del cuerpo
porque ni el alma ni el corazón envejecen."

Domingo F. Sarmiento

lunes, 26 de diciembre de 2016

Definiendo el amor, de Francisco de Quevedo





Es hielo abrasador, es fuego helado.
Es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente al ser amado.
Es una libertad encarcelada
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.
Este es el niño Amor; éste es su abismo;
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que con todo es contrario de sí mismo.

Francisco de Quevedo
Español (Madrid 1580-1645)

Al cielo






Necesito tu presencia
dibujando el contorno
gris de mi Universo.
El tenue brillo
hiere la partida,
se purifica mi alma,
escapa el silencio,
salen tormentos,
vuela mi espíritu...
Abrazada a tu cuerpo,
enamorados los dos,
subimos al cielo.

Luján Fraix-2016

martes, 20 de diciembre de 2016

Epílogo, de Jorge L. Borges




Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo.
A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias,
de reinos, de montañas,
de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos,
de astros, de caballos y de personas.

Poco antes de morir,
descubre que ese paciente laberinto de líneas
traza la imagen de su cara.

Jorge Luis Borges

Del libro
"El Hacedor"

Tus ojos, de Octavio Paz





Tus ojos son la patria del relámpago
y la lágrima,
silencio que habla,
tempestades sin viento,
mar sin olas,
pájaros presos,
doradas fieras adormecidas,
topacios impíos como la verdad,
otoño en un claro bosque
donde la luz
canta en el hombro de un árbol
y son pájaros todas las hojas,
playa que la mañana encuentra
constelada de ojos,
cesta de frutos de fuego,
mentira que alimenta,
espejos de este mundo,
puertas al más allá,
pulsación tranquila del mar a mediodía,
absoluto que parpadea...

Octavio Paz
Escritor mexicano (1914-1998)


domingo, 18 de diciembre de 2016

A silencios, de Trini Reina





Hay días
en que el cuerpo pide versos.
Desangrarse en palabras,
desnucarse en sílabas,
desmoronarse a párrafos.

Hay días
en que bullen los dedos
en pos de la tinta
o de las teclas
o de la tiza;
y el papel es veleta
vitoreando a la  victoria
y en las afueras el clima conspira
e invita a poesía
y hasta las lágrimas parecen letras.

Pero la razón pierde la razón
en otros afanes.
Y grita a silencios
que está resuelta a cultivarlos
y continúa centrifugándose
en inútiles laboreos
y se agudiza hasta caber
donde jamás le convendría.
Y sin piedad
condena a vacíos tu alma de poeta
y te soslaya
y te afronta
y te usa de diana
y te hiere
y te aplasta
te aplasta
     te aplasta…


©Trini Reina
Marzo de 2013






He querido dedicar esta publicación a mi amiga TRINI REINA a quien conozco desde hace muchos años cuando compartíamos el tiempo entre letras y sueños. Ella es especial, una talentosa poetisa que emociona y nos deja pensando con sus inolvidables poemas.

La pueden encontrar en su blog


Gracias Trini


Sin drama






"La tristeza es el corazón que piensa".

Discepolín



A años luz de la risa
puedo mirar mi alma
en unos ojos
que no me dicen nada.
Me siento como despierta
en un sueño terrenal
donde las horas
                  se desdibujan
y los seres queridos
atrapan mis alas
con la intensidad de un huracán,
donde el amor dignifica
hasta las más hondas raíces
buscando un rostro sin drama
que no puede hallar...

Luján Fraix-2015

Soneto, de Francisco L. Bernárdez






Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.

Francisco L. Bernárdez (Argentina)


sábado, 17 de diciembre de 2016

Viaje





Verso que llegas al confín de mi alma
y llenas de tiempo las blancas palabras
de un mundo de cielo perdido,
de vuelo de pájaros
                                                    sobre desnudas mareas.

Es la nieve
                                                 que cae en mi cuerpo
como manto de dagas y lirios del campo.
Es la lluvia
que busca las cumbres de un siglo pasado
cuando la felicidad
                                                       no se rompía en pedazos.

Oscuro, el tiempo
                                    grita otra vez;
donde las arpas duermen abrazadas
a seres de leños tibios
que engarzan sus manos
en el fondo de rocas eternas,
                                                  en el vértigo del amor,
                                                           en la ceniza, en los ruegos...

A los años
                                                             les dejo las horas que pienso,
                                     los laureles, mi disfraz de viento,
                                          aquellas manos tristes, mi silencio...


Luján Fraix-1996







De mi libro:

Amor Verdadero,( poemas 2000-Buenos Aires.)


Amo, de Marta Santos






Amo tu contorno sutil de lejanías,
tu serena manera de dibujar
distancias,
tus ojos fugitivos, tu eterna melodía
cuando tus voces callan.
Amo tu limpia forma de querer mis espacios,
y tu modo sencillo de ocultar
las palabras,
te amo en el misterio de no alcanzar tu canto
y en los difusos grises de tus brazos
que calman.

Amo el diálogo oculto en paz
contigo mismo
y el extraño silencio
con que a veces me amas.

Marta Santos (Argentina)


jueves, 15 de diciembre de 2016

A Luján Fraix, de Martha E. Darío







A Luján Fraix

El oficio de ser una sombra frágil-legado incansable de ausencias y de encuentros-, merodeando su acostumbrada periferia en el olvidado universo del apenas vivir...

La muchacha tímida, de cabellera lacia y rubia, envuelta en la palidez de un rostro triste y ausente, engarzaba como perlas, prosa y poesía.

Pude verla tras sus ojos oscuros, sumergida en su imaginación, invocando lejanas circunstancias de sus antepasados y tejiendo las historias de su abuela francesa que su padre solía contarle.

Pude verla flotando en sus sueños, escribiendo con su diccionario al lado, con la intención de plasmarse un horizonte color jade, por encima de ella misma.

Mas, de cuando en cuando, la traicionera melancolía la asaltaba como un destello y se adueñaba de su yo inconsciente, transformándola, apagándola... como se apagan los girasoles cuando muere el sol en las tardes de verano...

ESO PARECE QUE FUE AYER

Pero pasó el tiempo y un día-no muy lejano-decidió romper con la esclavitud que la mantenía cautiva de sus deseos más fuertes.

Y eligió ser dueña de sí misma, de aquellas letras que fueron su sostén desde hacía tantos años!

Claro es que sintió el llamado "Talitakum", "niña, levántate y vete", en la palabra del Señor... y decidió cambiar su rumbo hacia nuevas reflexiones con su estilo más firme y definido.

Pisando fuerte, se fue lejos esta vez con su vuelo libre de culpas y cargos, de trampas, de declives, hasta poder palparse ella misma en el horizonte de sus escritos y encontrarse en el destino de la cima.






Tras el asombro de la duda,
nace la certeza.
Por ello,
sólo necesitabas
ser dueña de ti misma;
salirte de la nada,
y ahondar en el abismo;
mecer tu soledad
y caminar los pasos del tiempo.

Sólo necesitabas...
comprender lo que querías,
liberarte de interrogantes
y dejar de ser la prófuga
de tus propias palabras.

Sólo necesitabas...
regar tus anhelos,
sobre las hojas en blanco
mirándote el alma por dentro...

Sólo necesitabas...
liberarte de los miedos
y romper con los prejuicios
que paralizan los sueños...

Sólo necesitabas...
recomponer tus alas
y aletear hacia el azul
en búsqueda de cimientos nuevos
para refugiarte en las palabras
de tu propio yo auténtico.

Martha Eloísa Darío
Mayo, 2001


Esta "joya literaria" la guardo como un tesoro pues me la ha dedicado mi amiga y compañera del Taller "Encuentros" hace años Martha E. Darío ( bisnieta del célebre escritor nicaragüense RUBÉN DARÍO).

Me sentí muy honrada de que ella me haya obsequiado estas palabras; un ser admirable, humilde, encantador, una hermosa persona que conocí y con la que tuve el placer compartir tardes inolvidables en el Taller. 

Fue una de las épocas más felices de mi vida en donde aprendí mucho sobre escritura pero también lecciones de vida. A Susana (profesona y amiga) le debo lo que soy (mucho o poco, no sé...) pero ella fue artífice de un destino que yo ya había marcado desde mis 8 años pero que ella se encargó de orientar, de sostener, de enriquecer...

Gracias Martha, un honor para mí recordar este poema.



miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cuando llegues a amar, de Rubén Darío




      Cuando llegues a amar, si no has amado,
      sabrás que en este mundo
      es el dolor más grande y más profundo

      ser a un tiempo feliz y desgraciado.
      Corolario: el amor es un abismo
      de luz y sombra, poesía y prosa,
      y en donde se hace la más cara cosa
      que es reír y llorar a un tiempo mismo.

      Lo peor, lo más terrible,
      es que vivir sin él es imposible.

      - Rubén Darío

lunes, 12 de diciembre de 2016

Naufragio










...cómo buscar un sendero
en plena oscuridad,
cómo acoplar el horror
ante la nada que vendrá,
cómo creer que estoy viva
si ya no puedo ni llorar,
cómo sentir alegría
cuando hay tanta soledad...

Luján Fraix-2007


De mi libro:

Septiembre (poemas, 2007)

Nada, de Oscar López




Nada hay esta tarde
que recuerde
una porción de risa
o una esperanza,
hay una sombra de olvidos,
sólo olvidos
y un pasaporte
sin sol y sin mañana...
Nada hay esta tarde
sólo
el tiempo
que se lleva en silencio
mi palabra.

Oscar A. López (Argentina)

1980




La adusta perfección jamás se entrega
y el secreto ideal duerme en la sombra...
entre la armonía sagrada del intelecto
y el trémulo deseo del alma.
Despierta tras la inmortal ilusión
que brota como un rayo de fuego
e ilumina el corazón con rimas de oro.

Luján Fraix 1996








De mi libro:
SEPTIEMBRE-POEMAS-2007

BUENOS AIRES


jueves, 8 de diciembre de 2016

Mis auroras





Plena de emoción ante el silencio
tan inmortal de una noche calma
hasta creo, a veces, que me asomo...
al borde claro de mi propia alma.

Continúo ya izando mis palabras
en tímido mástil cada día;
para verlas eternas y libres
ofrendo mi tiempo y mi porfía.

La paz se nutre del pensamiento
como paloma errante y perdida,
la música de ocres se dispersa...
buscando un amor en otra vida.

Tú despertaste mi piel silente
en esa penumbra de las horas,
el primer latido de mi voz
en la infante luz de mis auroras.

Luján Fraix-2011

La guitarra, de Federico García Lorca






Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible callarla.
Llora por cosas lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
Oh guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.


Federico Garcia Lorca

domingo, 4 de diciembre de 2016

Poema 10, de Pablo Neruda







Hemos perdido aun este crepúsculo. 
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas 
mientras la noche azul caía sobre el mundo. 

He visto desde mi ventana 
la fiesta del poniente en los cerros lejanos. 

A veces como una moneda 
se encendía un pedazo de sol entre mis manos. 

Yo te recordaba con el alma apretada 
de esa tristeza que tú me conoces. 

Entonces, dónde estabas? 
Entre qué gentes? 
Diciendo qué palabras? 
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe 
cuando me siento triste, y te siento lejana? 

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo, 
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa. 

Siempre, siempre te alejas en las tardes 
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.


Pablo Neruda


viernes, 2 de diciembre de 2016

Restos de alegría




Hoy me siento herida por una daga invisible,
la vida desde un lugar,
haciendo equilibrio con las palabras,
me dejó sola.
Como un autor que escribe la letra
para algún actor improvisado,
manejó los hilos
de la esperanza
que se desvaneció
dejando un vacío pintado al óleo:
perfecto.
Mi semblante se desdibujó en un momento
guardando la valentía para defender
mi derecho a ser feliz,
mis buenos y sanos sentimientos.

Al rato,
el grito de la luz arrojó las cenizas impensadas,
los principios equivocados,
el espejo de la dicha
que se esfumó por los recodos
incapaz de glorificar
restos de alegría.

Luján Fraix-2012


La función del arte, de Eduardo Galeano





Diego no conocía la mar. El padre Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de caminar mucho, la mar estalló frente a sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de su hermosura y cuando por fin consiguió hablar, temblando, pidió a su padre:

-¡Ayúdame a mirar!

Cuento de "El libro de los abrazos" de Eduardo Galeano ( Montevideo, Uruguay, 1940)

lunes, 28 de noviembre de 2016

Cofre de leyendas: Alfonsina Storni, Miguel Hernández, Gustavo A. Bécquer





DOLOR



Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;

que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar

con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;

ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;

ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;

pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;

ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
perderla, y que nunca vuelva a encontrar;

y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.

Alfonsina Storni




ADIÓS, AMOR...



Yo sé que ver y oír a un triste enfada,
cuando se viene y va de la alegría
cuando un mar meridiano a una bahía
esquiva, cejijunta y desolada.

Lo que he sufrido y nada, todo es nada,
para lo que me queda todavía
que sufrir el rigor de esta agonía
de abocarme y ver piedra en tu mirada.

Me callaré, me apartaré (si puedo),
con mi pena constante, instante, plena,
adonde no has de oírme ni he de verte.

Me voy, amor, me voy, pero me quedo,
pero me voy, desierto y sin arena.
Adiós, amor; adiós hasta la muerte.

Miguel Hernández




VOLVERÁN LAS OSCURAS GOLONDRINAS...



Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...,
¡ésas... no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias escalar,
y otra vez a la tarde aun más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡ésas... no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como ye te he querido...; desengáñate.
¡así... no te querrán!

Gustavo A. Bécquer


domingo, 27 de noviembre de 2016

En paz, de Amado Nervo





Muy cerca de mi ocaso,
yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida
ni trabajos injustos ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas,
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno;
¡más tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas noches de mi pena;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas,
y en cambio tuve algunas sanamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes!¡Vida, estamos en paz!

Amado Nervo


La luna, de Jorge L. Borges






A María Kodama

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna 
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.


Jorge L. Borges

Beppo, de Jorge L. Borges





En la biografía de Borges, hay algo que llama la atención, es su extremado amor por los gatos. Borges sentía debilidad por Odín y por Beppo. De este último, en particular, contó innumerables anécdotas a lo largo de muchas entrevistas que le hicieron e incluso le dedicó uno de sus más conocidos poemas.




BEPPO

El gato blanco y célibe se mira
en la lúcida luna del espejo
y no puede saber que esa blancura
y esos ojos de oro que no ha visto
nunca en la casa son su propia imagen.
¿Quién le dirá que el otro que lo observa
es apenas un sueño del espejo?
Me digo que esos gatos armoniosos
el de cristal y el de caliente sangre,
son simulacros que concede el tiempo
un arquetipo eterno. Así lo afirma,
sombra también, Plotino en las Ennéadas:
¿De qué Adán anterior al paraíso,
de qué divinidad indescifrable
somos los hombres un espejo roto?


Jorge L. Borges



"Los gatos tienen una absoluta honestidad emocional,
los seres humanos,
por una razón u otra,
pueden ocultar sus sentimientos,
pero el gato, no."

Ernest Hemingway

viernes, 25 de noviembre de 2016

Solitarios claroscuros



Obras de Joanna Sierko


UN INSTANTE...



Tu voz
es  caricia,
beso.
Asoma entre los recuerdos
la mirada
de la emoción,
la bruma
de un trueno,
el lenguaje del amor
que ve
una lágrima
en el fondo 
de mi verso.


TODAVÍA...



El corazón
necesita memoria
para atesorar olvidos.
No existe el vacío
cuando hay
demasiado amor
dormido.


PREGUNTAS...



Interrogué 
a las sombras
esperando...
prodigios de palabras.
Renuncio al mutismo de lo eterno,
a la traición del tiempo,
a ver mis ojos
como fantasmas
en el cristal roto
de mi ventana.

Siempre llego tarde...
No hay sabiduría
en las respuestas.

Luján Fraix



Sensación, de Arthur Rimbaud





Iré herido por el trigo al pisar el campo
cuando la tarde azul cante en verano.
Soñador, sentiré su frescura en mis pies
y dejaré que el viento me bañe la cabeza.

Sin pensar, sin hablar, iré por los senderos;
pero el amor sin límites me crecerá en el alma.
Me iré lejos, feliz, como con una mujer
por los campos, tan lejos como va un gitano.

..............................

¡Lo encontramos otra vez!
¿A quién?. ¡Al infinito!
Es el mar mezclado
con el sol.

Arthur Rimbaud

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